La Secretaria de Salud del Atlántico asumiendo sus competencias como ente territorial y su compromiso con la salud pública realiza el IV Encuentro Departamental de Farmacovigilancia y el III de Tecnovigilancia, el cual se desarrollará el jueves 14 de octubre en el Hotel Country Internacional.
Con esto el Departamento se integra a la Red Nacional del INVIMA con la intención principal de realizar una gestión del riesgo con el uso de medicamentos y dispositivos médicos buscando la seguridad del paciente, del manipulador y el medio ambiente.
Rocío Gamarra, Secretaria de Salud del Atlántico, indicó que “esto se encuentra estipulado dentro del Plan de Desarrollo Departamental en el que se plantea poner en marcha un sistema bien organizado de farmacovigilancia y técnovigilancia que permita prevenir o reducir los efectos nocivos para el paciente y mejorar así la salud pública. Por esto se hace fundamental contar con mecanismos para evaluar y controlar el nivel de seguridad que ofrece el uso clínico de los medicamentos y de los dispositivos médicos”.
Los medicamentos modernos han cambiado la forma de tratar y combatir las enfermedades. Sin embargo, pese a todas las ventajas que ofrecen, cada vez hay más pruebas de que las reacciones adversas a los fármacos son una causa frecuente, aunque a menudo prevenible, de enfermedad, discapacidad o incluso muerte, hasta el punto de que en algunos países figuran entre las 10 causas principales de mortalidad, sumando a estos los costos económicos que se generan.
Entre los temas que se tratarán están la situación actual de los programas de farmacovigilancia y tecnovigilancia en el departamento del Atlántico, evaluación de la calidad de la información consignada en los formatos de reportes de eventos adversos a medicamentos durante el primer semestre 2010, análisis de los consumos de antibióticos en los diferentes servicios del Hospital Niño Jesús de Barranquilla, avances en el Programa Nacional de Tecnovigilancia y se hará el lanzamiento del Boletín Departamental de Seguridad de Medicamentos, entre otros.
La farmacovigilancia, proceso necesario para controlar y evaluar las reacciones adversas a los medicamentos y la técnovigilancia son claves para que los sistemas de reglamentación farmacéutica, la práctica clínica y los programas de salud pública resulten eficaces.
La funcionaria agregó que “la seguridad de un medicamento y un dispositivo médico no sólo finaliza en el momento que un laboratorio farmacéutico o un fabricante entrega al distribuidor, allí es donde se inicia todo el proceso de vigilancia postmercado garantizando la trazabilidad de dichos insumos, los cuales tienen impacto significativo en la salud pública”.
Expertos en el tema opinan que para hacer frente a los riesgos derivados del uso de medicamentos y dispositivos médicos se requiere una estrecha y eficaz colaboración entre las principales instancias que trabajan sobre el tema.
Dilia Borge Bonadíez, Coordinadora del Programa Farmacovigilancia del Atlántico, estima que el éxito en esta empresa, al igual que el desarrollo y auge futuros de la disciplina, dependerán ante todo de que exista una voluntad permanente de colaboración. “Los responsables en este terreno deben trabajar concertadamente para anticipar, describir y satisfacer las demandas y expectativas, que no dejan de acrecentarse, del gran público y de los administradores sanitarios, planificadores, políticos y profesionales de la salud”, puntualizó.
La Gobernación del Atlántico a través de la Secretaría de Salud ha venido ofreciendo, desde el año 2000 hasta hoy, con el apoyo del Colegio Nacional de Químicos Farmacéuticos – Unidad Regional Atlántico, asesoría y asistencia técnica a las 25 ESEs del departamento pretendiendo implantar una política de Servicios Farmacéuticos homogéneos en los hospitales del departamento, con el objetivo de mejorar la gestión, información, la utilización y vigilancia adecuada de los medicamentos y dispositivos médicos en estas instituciones.
El Programa de Farmacovigilancia del Departamento del Atlántico por la continuidad y sostenibilidad es el Primer Programa en la Costa Caribe y por sus excelentes resultados ha obtenido reconocimiento nacional del INVIMA (Instituto de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos), posicionándose en el segundo lugar a nivel nacional después del departamento de Antioquia.