
Desde el viernes 26 de abril y hasta el primero de mayo la plaza de la Paz Juan Pablo II de Barranquilla es territorio indígena. Por primera vez los pueblos de las etnias, tanto nativas como foráneas asentadas en el departamento del Atlántico, se han unido para visibilizarse, compartir sus costumbres ancestrales , exponer sus artesanías, mostrar sus bailes e instrumentos musicales, deleitar con su exótica gastronomía y proyectarse como destinos turísticos.
La feria indígena sorprendió con el ingenio de los artesanos de los Mokaná, Arhuacos, Wayuu, Inga y Zenú, en la elaboración de sus particulares mochilas, collares, pulseras, canastas, sombreros, productos en tabla y máscaras entre otros .
El evento cuenta con el apoyo de la Gobernación del Atlántico, a través de las secretarías del Interior y Desarrollo, que dispusieron diversas estaciones étnicas para mostrar la cosmovisión de cada una de ellas.
ESTACIÓN MOKANÁ: se instalaron 10 stands acompañados de un pendón que simboliza la Piedra Pintada, valor arqueológico en riesgo de extinción.
ESTACIÓN INDÍGENAS DEL CARIBE WAYUU Y ARUHACO: Allí se desarrollan el V Encuentro de Mujeres Indígenas y V Exposición de Artistas étnicos del Caribe, un gran encuentro con los pueblos.
ESTACIÓN INGA DEL PUTUMAYO. Esta comunidad mística de la selva del Putumayo, con más de 40 años de habitar en el Distrito de Barranquilla, muestra su enigmática cultura, su resistencia a la extinción y la soberanía de su economía en la destreza y hermosura de sus artesanías y medicina tradicional.
ESTACIÓN DE LA TERRAZA AMBE, en donde se expenden toda clase de picadas étnicas afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales.
La apertura de la primera Feria Indígena Artesanal, Turística y Gastronómica arrancó aplausos con las intervenciones del grupo de gaiteros de Tubará y el grupo Ceiuga, que integran estudiantes indígenas de la Universidad del Atlántico, quienes deleitaron con la jonna, tradicional baile de la comunidad wayúu.
El secretario del Interior Departamental Jaime Berdugo Pérez dijo que la feria permite desde cerca que la sociedad atlanticense en general pueda interactuar con las diferentes etnias del Caribe colombiano, a través de su forma de ver el mundo plasmado en esculturas, pinturas y fotografías, intercambiando opiniones en forma directa, conociendo sus vivencias y cotidianidad, representadas en la oralidad, el arte y la historia.
Se estima que en el departamento del Atlántico residen unas treinta mil personas pertenecientes a los diversos pueblos indígenas, para quienes la Gobernación ejecuta programas de inclusión, visibilización y de apoyo en proyectos productivos.
ASESORÍA DE COMUNICACIONES