
Pocas horas después de ocurrido el vendaval que azotó el sur del Atlántico y que afectó los municipios de Santa Lucía, Manatí, Repelón y Luruaco, las familias damnificadas comenzaron a recibir las ayudas de parte de la Gobernación del Atlántico consistente en colchonetas, kit de alimentos, kit de aseo y láminas para reparar los techos. Según el censo elaborado por las autoridades, fueron 885 viviendas de estos municipios las que fueron destechadas por las fuertes brisas que azotaron la madrugada del domingo el sur del Departamento y además causaron estragos importantes en el alberge de Repelón, en donde 90 módulos familiares fueron afectados por el fenómeno natural.
El Gobernador del Atlántico, José Antonio Segebre; el Secretario del Interior, Jaime Luis Berdugo Pérez, el Secretario de Salud, David Peláez y el Subsecretario de Gestión del Riesgo, Edinson Palma, dirigieron las labores de atención a las familias.
El Secretario del Interior del Atlántico, Jaime Luis Berdugo Pérez, explicó que en Santa Lucía fueron 300 las viviendas afectadas, además de la Iglesia, la estación de Policía y dos hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
Por su parte el Subsecretario de Gestión del Riesgo, Edinson Palma anotó que en el casco urbano de Repelón la afectación se produjo en 400 viviendas, además de otras cien en los corregimientos de Cien Pesos, Las Tablas y Arroyo Negro.
“En el albergue de Repelón se afectaron unos 90 módulos familias, es decir casi el 80% de las familias que están allí”, indicó Edinson Palma.
En jurisdicción del municipio de Luruaco resultaron afectadas unas 65 viviendas en los corregimientos de Pendales, Límites, La Puntica y Santa Cruz, al igual que el sector de Las Compuertas en el municipio de Manatí, otras 20 viviendas el puesto de salud y el sitio en donde reciben clases los niños que están albergue de El Limón requieren reparaciones.
Explicó el Subsecretario de Gestión del Riesgo que el fenómeno se presentó en horas de la madrugada del domingo y de inmediato se activó el sistema departamental de prevención y atención de desastres con las labores de evaluación de las afectaciones.
“Hubo coordinación de todos los estamentos. La Defensa Civil adelantó las evaluaciones de daños y necesidades, los bomberos de Soledad, Sabanalarga y Puerto Colombia nos apoyaron con las moto sierras para retirar los árboles caídos y la empresa Electricaribe reparó los daños por cables en el suelo y reconectó la energía”, explicó el funcionario.
La red de urgencia en salud estuvo activada desde el momento en que se conoció de la emergencia y se atendieron a las pocas personas que resultaron con algunas contusiones.
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