Con el apoyo de la Gobernación del Atlántico, el acompañamiento de los funcionarios de Incoder, Banco Agrario, Corpoica, Ministerio de Agricultura, El Inpa y demás organismos que tienen que ver con el sector agrícola, se lleva a cabo el proceso de recuperación de las tierras y la reactivación de las cosechas en el cono sur del departamento del Atlántico. Este proceso comenzó a mostrar sus frutos y gracias al apoyo que se les ha brindado a los pequeños productores hoy se observan extensiones sembradas en las zonas rurales de Santa Lucía y Suan, en donde los campesinos están aprovechando la abundancia de los cultivos de maíz, yuca, auyama, frijol y melón, debido a la buena calidad de los terrenos.
El Gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa y el secretario de desarrollo Luis Humberto Martínez, encabezaron este lunes una jornada de campo en la finca Villa Lauri, en donde se viene registrando una actividad productiva desde hace varios meses, gracias al ejercicio de acompañamiento hecho por la administración departamental con la entrega de semillas y la asesoría técnica de Corpoica en cuanto a la calidad de la tierra.
“Es como un milagro, estas tierras que estuvieron dos metros bajo el agua hoy muestran una alta productividad y se observan cultivos abundantes, lo que en el primer semestre fue un desastre será el desquite y la reivindicación del sur del Atlántico”, dijo el gobernador Eduardo Verano de la Rosa.
Por su parte Augusto Rojano, un campesino de la zona propietario de los cultivos de plátano, yuca y maíz que se levantan en la finca Villa Lauri, manifestó su satisfacción por la forma en que en tan poco tiempo ha visto crecer sus cultivos.
De acuerdo con las explicaciones técnicas entregadas por los funcionarios que se desplazaron a la zona, el fenómeno que se está registrando en el sector rural de Santa Lucía y Suan, es plenamente comprobable con una simple inspección sobre el terreno, aunque se vienen adelantando estudios para determinar las proyecciones de crecimiento de áreas cultivables a futuro.
“Los terrenos son totalmente productivos y estos cultivos de corta duración como maíz, yuca, frijol y auyama se adaptan a zonas que estuvieron inundadas porque la tierra queda abonada”, explicó el secretario de desarrollo económico Luis Humberto Martínez.
Por su parte María Policarpa Villa, propietaria de los cultivos de la finca “La Pola” expresa su satisfacción por la recompensa que les ha dado la naturaleza y agradece el acompañamiento de la administración departamental.
“Ha sido un proceso de contrastes, se nos perdió todo con la inundación, la guayaba, dos vacas paridas y todo lo que teníamos, estuve por fuera ante la crisis pero ahora hay maíz, auyama, frijol y con esto podemos mejorar”, señala con nostalgia la dueña de “La Pola”.
Todos los que tuvieron la oportunidad de llegar a la zona expresaron su positivo asombro ante la recuperación de unas tierras que muchos consideraban que iban a quedar inservibles.
ASESORÍA DE COMUNICACIONES