
Un clamor por la paz y la convivencia lanzaron los representantes de la Iglesia y El Estado en el marco de la celebración eucarística que inaguró la semana por la Paz y el Mes de la Convivencia en el Atlántico.
Durante la misa presidida por el Obispo Auxiliar de Barranquilla, Monseñor Victor Tamayo Betancourt, a la que asistieron las autoridades departamentales encabezadas por el gobernador Eduardo Verano De la Rosa y el secretario del Interior Alfredo Palencia Molina, los jóvenes estudiantes de distintos colegios y las autoridades militares, entonaron un canto a la paz y la convivencia.
“Los niños del Atlántico merecen un futuro sin armas, merecen vivir en paz y convivencia y por eso es justo que entonemos este clamor a los ciudadanos para que desarmen sus corazones”, dijo el mandatario seccional.
Durante el mes de septiembre la Gobernación del Atlántico lidera la campaña “No a las armas si a la vida” y la eucaristía celebrada en la catedral Metropolitana es uno de los eventos programados por los organizadores de dicha campaña.
Todos debemos comprometernos a trabajar por la paz, vamos a caminar juntos en este sendero para tener un navidad felíz, cuando erradiquemos la costumbre de andar armados para sentirnos seguros”, dijo el Gobrenador.
Según sus palabras portar un arma no es sinónimo de fortaleza, todo lo contrario es un indicio de debilidad, porque quien necesita estar armado para sentirse seguro es porque en el fondo sabe que tiene debilidades espirituales.
Llamó la atención sobre el hecho de que paradójicamente se ha comprobado que el Día de La madre, la celebración del Día del Amor y la Amistad, las fiestas de navidad y otras fechas importantes que se supone deben ser para la convivencia demuestran tener los más altos índices de violencia asociados a la euforia y agravados por la existencia de armas de fuego en poder de ciudadanos que sin ser delincuentes se colocan en situación de alto riesgo de usarla.
“El uso de las armas debe ser un monopolio exclusivo del Estado, los ciudadanos de bien debemos confiar en nuestras autoridades y enetneder que quien se coloca un arma de fuego en las manos corre el riesgo de usarla en cualquier momento”.
Por su parte Monseñor Victor Tamayo en su homilía hizo un llamado a los ciudadanos para que se desarmen los corazones y se eleve una plegaria a Dios por la paz de Colombia y particularmente del Atlántico, que ha acogido la iniciativa del Gobernador en el sentido de decir no a las armas si a la vida.
“Todos los atlanticenses, todos los barranquilleros, todos los colombianos debemos reflexionar, para que antes de llevarnos la mano al bolsillo para desenfundar un arma, nos la llevemos al corazón, la pongamos en el pecho para clamar por la paz”, dijo el jerarca.
Los representantes de la iglesia y el estado coincidieron en señalar que el atlántico debe ser una sociedad que cada vez privilegie más la razón sobre la fuerza, que todos vivamos en comunión a través del desarme de los espíritus. “Hay que abrir espacios a la paz y la convivencia, porque nuestros niños merecen un futuro sin armas”, fue el clamor con el que concluyó la celebración de la eucaristía.
ASESORIA DE COMUNICACIONES
GOBERNACION DEL ATLANTICO