
Recursos por el orden de los 244 mil 384 millones de pesos fueron ejecutados en el marco de la atención a la emergencia que afectó al sur del departamento del Atlántico , por la ruptura del dique carreteable, en el kilómetro 2.5 en la vía que de La Oriental conduce al municipio de Santa Lucía, el pasado 30 de noviembre de 2010. En concepto del director del Fondo Nacional de Calamidades, Everardo Morillo, la gestión del Atlántico en el manejo de la crisis por las inundaciones ha sido modelo a nivel nacional, porque hay gobernabilidad y honestidad en la ejecución de las ayudas y acciones de mitigación de la situación.
El informe que entrega el Gobernador Eduardo Verano De la Rosa, luego de 12 meses de intenso trabajo para reivindicar a la población del sur del Atlántico, que resultó afectada por las inundaciones, señala que de los $244.384 millones invertidos; $173.284 millones fueron aportados por Colombia Humanitaria,$49.500 millones la Gobernación del Atlántico y $21.600 millones corresponden a otros aportes, provenientes de los ministerios y el sector privado.
Se ejecutaron acciones en ayuda humanitaria por $71.098 millones; recuperación de centros poblados $46.329 millones; recuperación de vías y diques $88.257 millones y desarrollo humano integral $38.700 millones. En alianza con el sector privado se realizan acciones importantes para la recuperación de viviendas, que incluye las mejoras de reparación a las casas que no registran daño estructural y queda por ejecutar el programa de reconstrucción de las que registran daños estructurales y las que deberán ser reubicadas.
De manera reposada el Gobernador Verano ha contado como se tomaron las decisiones y como se orientó el proceso. Hoy un año después de la tragedia, no queda duda que se trató del reto más grande que haya tenido un equipo de gobierno para superar una crisis.
Se tomó la decisión de cerrar, a como fuera lugar, un chorro de agua que superaba en ese momento el caudal del Rio Magdalena, en el sector navegable de acceso al Puerto de Barranquilla.
En ese torrente hubo profundidades de hasta 18 metros, es decir, mucho más de la capacidad del canal de acceso. Arrasó cultivos, destruyó fincas y saturó cuerpos de agua de gran tamaño. El costo del cierre del boquete se estima en algo más de 7 mil millones de pesos, pero allí no están incluidas las donaciones de gran cantidad de materiales que se utilizaron en la hazaña.
La tragedia se presentó justo en el momento en que se comenzaba a celebrar el mes de la navidad y el año nuevo. Sin recursos oficiales, sólo con la voluntad de quienes desde el sector privado se sentían comprometidos en ayudar, se montó en la Gobernación del Atlántico la Sala de Crisis y se coordinaron todas las actividades de entrega de ayudas humanitarias y evacuación de poblaciones enteras para proteger la vida de las personas afectadas y/o damnificadas.
Esa primera etapa tiene componentes anecdóticos, que hoy el gobernador recuerda, como el que su equipo se dividió en tres, para no perder un solo día en la operación de atención a la gente.” Cero celebración de navidades, cero descanso, cero vacaciones y cero fiestas oficiales”, fue la orden del gobernador.
ASESORÍA DE COMUNICACIONES