Todas las familias que estaban ocupando la Normal del municipio de Manatí y otros colegios de esa localidad, fueron trasladadas al albergue Nuevo Amanecer en el que se construyeron zonas especiales de alojamiento para cumplir el propósito de ubicación de quienes por el momento no podrán volver a sus casas en zonas inundables. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, inspeccionó personalmente los trabajos adelantados por la administració0n departamental, en los que intervienen la secretaría de infraestructura, la oficina de gestión social y los operadores privados convertidos en aliados del departamento en la atención de la más grande tragedia que haya sufrido esta sección del país.
“Nosotros respondemos con hechos, es por eso que hemos cumplido la tarea de traslado de familias a los albergues y estamos observando cómo avanza el proceso de reparación de 592 viviendas que resultaron afectadas con daños no estructurales”, explicó el gobernador verano.
Simultáneamente se trabaja en las tareas de limpieza de las pozas sépticas en zonas bajas en las que la inundación ha venido cediendo, razón por la cual a medida que se vayan evacuando las aguas se va dando el traslado paulatino de las familias a sus lugares de origen.
La empresa Sesmist, especializada en trabajos de limpieza de zonas con alto nivel freático, dispuso de toda su maquinaria para prestar los servicios especiales a la Gobernación del Atlántico, en las operaciones de limpieza de las cañerías de alcantarillado y las pozas ubicadas en los patios de las casas que estuvieron inundadas y en las cuales se observa el impresionante descenso de los niveles gracias a la evacuación que se ha hecho, primero por gravedad y ahora con motobombas.
Cada camión cisterna tiene capacidad para evacuar 9 metros cúbicos y la operación de limpieza de una casa tarda cerca de 20 minutos lo que indica que en una semana estarán concluidas las labores.
Frank Smit, operador especial encargado de la empresa manifestó que dispone de toda la capacidad técnica para contribuir a la operación urgente de limpieza de las pozas y adecuación de las tuberías de alcantarillado que se encuentran colapsadas.
Entre tanto la Universidad Autónoma del Caribe, encargada de la interventoría del contrato de reparación de las viviendas adelantado por la Fundación Mario Santo Domingo, dio un parte satisfactorio del avance de los trabajos en Manatí.
Mirna Martínez, una de las profesionales encargadas de la interventoría, dijo que el proceso avanza de manera positiva tanto en la construcción de los albergues como en la reparación de las viviendas.
Explicó que de acuerdo con el censo elaborado por el operador hay 592 casas que están siendo reparadas y se está trabajando en la reconsideración de algunas que tienen daños menores que pueden ubicarse en esta fase y sobre las cuales inicialmente se pensaba que iban a sufrir daños estructurales.
Es por eso que la labor de acompañamiento a las familias se hace de manera permanente y no se escatiman esfuerzos en la toma de decisiones para beneficiar a todos los que se vieron afectados por las inundaciones tras el rompimiento del dique en el sur del Atlántico, el 30 de noviembre de 2010.
ASESORÍA DE COMUNICACIONES